jueves, 10 de abril de 2014

Green Curry, el secreto mejor guardado del microcentro

Todos los meses los distintos medios sacan listados al estilo "los 10 lugares de microcentro que no podés dejar de conocer", y me llama mucho, pero mucho la atención que en ninguno de estos medios se mencione a Green Curry, un pequeño local que con apenas un año y unos meses ya es un lugar de culto para el oficinista porteño.

¿Que es Green Curry? Algo así como el equivalente a una parrilla al paso, pero tailandés. Ellos se definen como "Fast good food", y es así, curries, woks, wraps con zanahorias encurtidas o wasabi, ensaladas con un toque asiático y limonada casera, hacen que el oficinista pueda comer algo rápido, diferente y sano. Street food tai aggiornada a los gustos porteños.

Si bien tanto las ensaladas, como los wraps y los woks están muy bien (la ssam salad con ternera a la korena y cebolla morada es un éxito), el fuerte de Green Curry es, obviamente,  los curries. Si, si pretendés comer el mismo curry que probaste en  Ho Chi Minh City posiblemente te sientas un tanto decepcionado. De la misma forma que te vas a sentir decepcionado si querés comer el asado de La Cabrera en Tailandia. Es muy difícil replicar sabores de una país en otro. Por eso, si me comparás este curry con uno de asia, posiblemente no sea el mejor, ahora si me comparás lo que hacen en Green Curry con los que se consiguen en el mercado argentino, son muy, pero muy buenos. Para que sea recomendado por anglosajones (que tienen mas cultura de curry que nosotros) mal no puede estar.

Hasta hace unos meses el lugar era barato, ahora tras el ajuste por devaluación nacional y popular los curries salen entre 50 y 60 pesos. Con lo que subió el subte, los servicios y los salarios la verdad que no se si esto es barato o caro; pero es un precio muy competitivo teniendo en cuenta que una ensalada mediocre cotiza en el barrio $45,  que un menú ejecutivo consistente en milanesa con puré y coca cola cotiza arriba de los $75 y que un Mc Combo sale mas de $60. El mismo curry que acá te cuesta 60 mangos te lo venden en palermo a mas de 100 mangos y con una calidad inferior.

En Green Curry arman desde cero sus propios curries combinando distintas especias, y todos los días tienen green curry de pollo,  rojo de cerdo, el amarillo de langostinos (exquisito) y uno vegetariano de zapallo y tofu (un de los platos vegetarianos mas ricos que podés probar), todos servidos con un arroz que nunca está pasado.  Además tienen el Curry del día, que es el que pedimos los habitúes, ya que además de ser el curry mas barato de la carta tienen variantes muy interesantes. Massaman beef curry (carne, papa y zanahorias encurtidas), GC Indian Syle (pollo, garam masala, tomate y yogur),  o el gran Beef Peanut Curry (carne de vaca, mani, verdeo y  huevo).

Con el tema del picante se puede pedir como a uno le guste: sin picante, poco, mediano o mucho. Yo que soy una persona que se queja porque la comida picante en Buenos Aires no suele ser picante porque los porteños son unos cagones, puedo dar fe que el curry "muy picante" es efectivamente muy picante. El único punto negativo es que te dan el picante en un potecito aparte para que vos lo dosifiques, cuando en realidad el picante debería integrarse durante la cocción para darle sabor al plato. 

En resumen es un lugar donde vas a gastar casi lo mismo que en McDonalds pero vas a comer algo mucho mas sano, interesante y rico. Aprovechá para visitarlo ya mismo antes que se les termine el contrato de alquiler, los quieran reventar con la renovación, y tengan que cederle su lugar a una multinacional, como viene pasando con muchos lugares de la zona...

Green Curry queda en Tucuman 271, Microcentro,  Tel. 4312-8337 abierto días de oficina al mediodía. www.greencurry.com.ar

domingo, 23 de marzo de 2014

Hagalo ud. mismo: congele sus propios precios!


Ampliamos el Tweet levantado por los amigos de Guía Oleo, la cosa es muy fácil: sabemos que el gobierno congeló los precios para frenar la inflación que no existe, pero también sabemos que a diferencia de los empresarios chilenos o norteamericanos que no provocan inflación, los empresarios argentinos son malos y aumentan los precios, entonces necesitamos mandar militantes para cuidarlos. ¿Y como puede ser que si Argentina es un país con buena gente los empresarios sean mala gente? No lo sabemos. Lo que si sabemos es que a pesar que la inflación no existe, que nosotros somos buenos, y que los precios están cuidados, todos los meses las cosas salen mas caras. ¿Que hacer ante esto? Una opción sería quejarse del gobierno, pero esta opción es una opción claramente gorila y destituyente y lo equipara a usted automáticamente con Videla y/o Darth Vader.

La opción militante es dejar de quejarse que el gobierno no lo protege, y tomar al toro por las astas. Si el gobierno no congela los precios, congelelos usted mismo! ¿Como? Inviertiendo en comida en lugar de en dólares o plazos fijos. Por lo que se compra hoy una lata de tomate Salsati en tres meses comprás una Ciudad del Lago, por lo que hoy comprás bola de lomo en tres meses comprás picada especial. Es cuestión de stockearse con carnes en el freezer, y alimentos no perecederos en la alacena: aceite, conservas, vinos, cerveza, pastas, condimentos, etc. etc.

Y si no me creen hagan esta cuenta: el pan del gobierno que no conseguía ni montoto estaba en julio del 2013 $10. Ese mismo pan que no existe hoy está $18. Si hubieras comprado un kilo de pan a $10 y lo hubieras freezado, hoy tendrías un kilo de pan. Si en lugar de haber comprado el pan hubieras puesto los $10 a plazo fijo con una tasa loca del 25% anual, hoy tendrías $12,50 y no te alcanzaría para comprar un kilo de pan. Si hubieras comprado dolar blue a $8 hoy tendrías menos de $15, y tampoco podrías comprarte el kilo de pan que no venden en ningún lado.  Entonces querido cumpa, si tiene algún pesito que le sobra, si sabe que en el 2015 usted va a comer pastas, y que las De Cecco vencen en el 2016, aproveche y compre ahora, porque invierta como invierta sus pesos en el 2015 con lo que hoy compra una De Cecco con suerte se va a poder comprar un paquete de fideos Marolio.


sábado, 15 de marzo de 2014

Narda Lepes contra los talibanes veganos

Narda Lepes subió a Instagram una foto de una cabeza de cerdo hirviendo y le llovieron puteadas de todos lados creando una "polémica" absurda. Y digo absurda porque argentina es uno de los países del mundo donde mas kilos de carne per capita se consumen. Diariamente miles de cabezas de animales son cortadas y hervidas para hacer morcilla, gelatina o comida para gatitos. Una de las comidas insignes de la cocina argentina, el locro, tradicionalmente se hace con orejas de cerdo. Matar un animal y comerlo es absolutamente normal en nuestro país, por eso que una cocinera suba una foto de como cocina un animal no tiene absolutamente nada de malo ni "provocador".

¿Pero que pasa? La foto no es de una inocua masa uniforme como puede ser una hamburguesa, sino que se ve parte de la cara del animal, un animal que es simpático, entonces la gente se indigna. Si hubiera subido una foto de un animal no tan lindo como una cabeza de pescado nadie hubiera dicho nada. Pero como el cerdito es un animal que a todos nos cae simpático se arma una polémica de omnívoros hipócritas y vegetarianos fanáticos.

Omnívoros hipócritas porque si comés choripán sos un caradura si te ofendés por la foto de la cabeza del animal que mataron para que vos puedas comerte las demás partes. Ponete los pantalones largos y asumí que para que vos puedas comer milanesas hay un animal inocente que es sacrificado. Que te parezca mal esta foto siendo omnívoro es como que te indignes por el trabajo infantil y compres pelotas Nike hechas en Asia, dejate de joder. Lo que pasa en la foto existe, pasa todos los días y vos sos parte de ello, hacete cargo.

Vegetarianos fanáticos porque no toleran al que piensa diferente. "Por lo menos eliminala que insulto para los vegetarianos" pone uno. Vivimos en un país donde se come carne, vos te tenés que adapatar a eso, no al revés. ¿O vos alguna vez escuchaste a un judío ofendido porque alguien comiera cerdo delante suyo? Un vegetariano no se puede ofender porque alguien suba una foto de una cabeza de cerdo en argentina del mismo modo que un musulmán no se puede ofender porque una chica suba una foto suya mostrando sus hombros y con la cara descubierta. Nuestra cultura es así, si no la compartís es problema tuyo. Si me decís que la foto era de un perro cocinándose te doy la derecha, porque en nuestra cultura no se come perro, pero cerdo comemos casi todos. Si tuvieramos que dejar de hacer las cosas que ofenden a terceros no podríamos hacer nada, como en aquel capítulo de South Park donde una madre judía se queja que pongan un pesebre de navidad en la escuela, entonces lo sacan, y después vienen los ecologistas y se ofenden porque hay un árbol talado, y después vienen los cristianos y se ofenden que usen al marketinero Papa Noel en una fiesta religiosa, conclusión: el pueblo termina adoptando un sorete como símbolo de navidad porque es lo único que no ofende a nadie. No es así la cosa muchachos.

Lo mas inquietante de todo el asunto es la escalada del odio vegano, que cada vez se hace mas presente en las redes sociales. Hay un 1% de los vegatarianos que son unos verdaderos talibanes de la ensalada y que piensan que por haber leído estudios pseudo científicos en internet como el panfleto "el estudio China" tienen LA verdad universal y que todo aquel que no piense como ellos es un pelotudo o un hijo de puta. Realmente creen que quien mata a un animal merece morir. Son unos nazis, creen ser una raza aria superior, que todos los que no son como ellos son sub humanos que no merecen vivir.

Estos fanáticos llenan entonces la red de insultos contra los que piensan diferente, una política de tolerancia cero, y el resultado es que el movimiento vegetariano está corriendo la misma suerte que los musulmanes: por culpa de un 1% de talibanes se estigmatiza al otro 99% que son buenas personas. El 100% de los vegetarianos que conozco son personas inteligentes, respetuosas, comprometidas y progresitas. Si bien no creo en el vegetarianismo, es muy, pero muy respetable que se sacrifiquen dejando de comer carne en pos del beneficio  de los animales. A la mayoría de ellos de hecho les encanta comer carne y les cuesta mucho no comerla, muy poca gente es capaz de ceder algo que le gusta para el beneficio de un tercero, me saco el sombrero.

Ahora, a pesar de que todos los vegetarianos que conozco me caen bien, tengo prejuicios contra el movimiento vegetariano. ¿Por que? Porque cada vez que entro a internet me aparecen cartelones diciendome que soy un pelotudo o un hijo de puta por comer carne. La agresión no lleva a ningún lado muchachos. Si a vos te gritan vos no analizas si el grito estuvo justificado, vos solo escuchás una agresión. Si me decís "sos un peloutdo que comés carne de un animal inocente", después del pelotudo deje de leer y empecé a putearte. Los líderes vegetarianos en lugar de fomentar un movimiento de crítica constructiva fomentan uno de crítica destructiva de odio y agresión.

La respuesta como siempre, está en los Simpsons, mas precisamente en el capítulo donde Lisa se hace vegatariana y tiene esta charla con Apu y Paul McCartney:

Lisa: Cuando aprenderán esos tontos que se puede ser feliz comiendo vegetales, frutas, granos y queso!
Apu: Euuw! Quesos!
Lisa: No comes queso?
Apu: No, no señor, ningún alimentos que sea de animal.
Lisa: Uh, debes pensar que soy un monstruo!
Apu: Si, realmente lo pienso. Pero hace tiempo aprendí a tolerar a los otros en vez de obligarlos a pensar como yo, puedes influenciar a la gente sin estar fastidiándolos. Es como dice Paul, vive y deja vivir.

Si vos sos vegetariano y le destruís el asado a tu papá porque no querés que la gente coma carne, lo único que vas a lograr es que todos los invitados al asado te odien. Si vos realmente tenés la verdad universal porque leiste el estudio de china, no le desees la muerte al que no tuvo la gracia de leer el dichoso estudio, ayudalo a mejorar como persona y pasale el .pdf a ver si lo hacés recapacitar.  Si Narda sube una foto que te parece desagradable decile respetuosamente porque vos crees que debería dejar de hacerlo, y a lo mejor la convencés y le salvás la vida a un par de animales. Decirle "sos una negra de mierda" o "hippie fuma porro" va a generar que exactamente cero animales dejen de morir. Como todos sabemos el amor vence al odio.

lunes, 24 de febrero de 2014

Los mejores zapallitos con salsa blanca de la historia de la humanidad.

O de los últimos 30 minutos en un radio de 50 metros desde mi casa, sobre gustos no hay nada escrito. En fin, llegué de un viaje de Perú que me regaló Hector Magnetto (en serio) y encontré mi casa con un olor medio fulero. Tras un rato de revisar encontré la causa: un zapallo orgánico que le había comprado por facebook hace como un mes a unos hippies divinos, y que había quedado olvidado detrás de la máquina de pan. Milagrosamente junto a ese zapallo cubierto de una sopechosa pelusa blanca, había otro zapallo proveniente de los mismos hippies y en perfectas condiciones; pero  a no dormirse, hay que comerlo. Lo puse en la heladera y me fui a trabajar.

Viviendo solo en el conurbano y trabajando en capital la mitad del camino de regreso a casa lo paso con hambre intentando recordar que hay en le heladera que se pueda cocinar en menos de 30 minutos y que no sea una hamburguesa. Recordé entonces que además del zapallito tenía casi un litro de leche que había abierto a la mañana y que había vencido cuatro días atrás. La prueba del microondas es infalible: ponés la leche vencida en una taza hasta que hierva, si no se corta, se la toma al grito de "todavía sirve, todavía sirve". El café con leche de la mañana había salido impecable, pero siendo que la leche vencida no suele durar mucho una vez abierta había que usarla. Leche + zapallitos solo pueden significar una cosa: zapallitos con salsa blanca, o bechamel, como le dicen los oligarcas.

La receta tradicional es muy fácil, manteca, harina, leche, nuez moscada, zapallitos cortados y a otra cosa. Pero resulta que como un boludo a la mañana había puesto a descongelar una pechuga de pollo en la heladera, y a su vez me traje de Perú medio  kilo de ajies "paprika" secos, y que tenía muchas ganas de usar. Mucha gente me dice que cocino bien, y mentira, no se un carajo de cocinar, lo único que se hacer es agarrar ingredientes que me gustan y meterlos en un mismo plato. Si te gusta la panceta el queso, la lechuga y el tomate, no hay forma que no te guste una hamburguesa con queso, panceta, lechuga  y tomate.


Y bueno, en este caso arranqué con la bechamel, dos cucharadotas de manteca, dos cucharadas de harina, que se forme una plastilina horrible, y se le tira de a poquito leche tibia hasta obtener la consistencia deseada. Luego sal, pimienta, nuez moscada y la paprika cortada a cuchillo, dandole un toque dulce y picante genial. Si no tenés paprika seca entera traida de Perú la semana pasada podés probar con un poco de paprika en polvo que va a quedar parecido. Ah, además por algún motivo tenía ganas de comer pollo a la mostaza, así que a la bechamel le tiré dos chorritos de savora, suficientes para saborizar pero tranqui, no queremos que la mostaza mate los demás sabores. Y no, no te me hagas el gourmet que la savora es una mierda, también tenía dijon de Fauchon, pero ni en pedo le pongo dijón de Fauchon a una salsa.


Simultáneamente en una sarten puse un poco de aceite de precio congelado, una cebolla, dos minutos después dos ajos, un minuto después media pechuga de pollo, cuatro hongos portobellos y el zapallito cubeteado. Bah, zapallito no, zapallo, porque recién al cortarlo y con los fuegos al palo me di cuenta que los hippies me habían cagado y en lugar de zapallito me habían vendido un mini zapallo japonés. No nos ibamos a poner en exquisitos, así que lo cubeteamos y lo metimos igual a la sarten, con semillas y todo, que al saltearse quedan crocantes y son riquísimas.


Finalmente tenemos un dilema: tiramos la salsa sobre los solidos, o los solidos sobre la salsa? Teoricamente deberíamos aprovechar el fondo de cocción de la sarten de los sólidos y blah blah, pero la realidad es que pasar la salsa de recipiente sin desperdiciar nada da mas trabajo, así que a tirar la sartén con el pollo y los "zapallitos" a la cacerola de la salsa. Dos minutitos mas para amalgamar sabores y a la mesa, la mitad al plato, la otra mitad a enfriarse y luego al freezer. Sin darme cuenta me salió una especie de fusión argentino/peruana, un punto medio entre unos zapallitos con salsa blanca y un ají de gallina, y la verdad que, humildemente, estaba buenísimo.


PD: si se quieren abaratar costos se puede mechar con arroz blanco, pero considerando lo conveniente que son los precios congelados que logró el gobierno nacional y popular mediante el plan quinquenal Cristina cumple Néstor dignifica consideramos que abaratar costos usando arroz equivale a decir que la comida es cara, que el gobierno miente, y lo convierte a usted en un golpista infame que merece ser asesinado por el comando ninja secreto e ilegal que tiene la Campora. Changos! No debí decir que teníamos ninjas! Changos! No debí decir que era secreto. O que era ilegal. Uy, hace tanto calor...

miércoles, 29 de enero de 2014

L'adesso, la vera pasta italiana.

Es muy común que un francés, un tano o un turco se instale en un barrio y abra una casa de comidas de su país de origen con la que entusiasmará a la mayoría de los vecinos "Es italiano, tiene que cocinar buena comida italiana" parece ser el razonamiento infalible. Y si, a veces esto es cierto, pero muchas otras no. A lo mejor el tano en su país era ferretero y acá se manda a cocinar, que sabés. Ponele que Guido Kaczka  se va a italia y se manda a hacer asados, no te va a sacar una buena entraña solo por el hecho de haber nacido en Argentina. O por ahi si, la verdad que no se como son los asados de Guido Kaczka, pero bueno, ¿se entendió el concepto, no?

Leo Fumarola, chef y dueño de L'adesso no es otro tano mas que se puso un restaurant en Palermo, sino que es un señor cocinero. Nacido en Puglia, tras trabajar en restaurantes de lujo y con cocineros con estrellas Michelin, Fumarola se destacó con un servicio de catering, teniendo entre sus clientes a tipos de la talla de Francesco Totti, a quien le cocinó en su casamiento. Tan bien estaba la comida que encantó a uno de los invitados a la velada, un tal Silvio Berlusconi, quien se lo llevó a cocinar para él y posteriormente para George W. Bush. O sea, a ver si me entendés pibe, imaginate la fiesta que tiene Berlusconi encima, con los cientos de caterings que prueba en un año, para que le llame la atención uno, la comida tenía que estar MUY buena.

Y ojo, a lo mejor vas a L'adesso y la comida no te encanta, sobre gustos no hay nada escrito; pero lo que no me vas a poder decir nunca es que en L'adesso no sirven verdadera comida italiana, porque acá vas a probar la misma comida que comen los italianos con la posibilidad de elegir absolutamente cualquier tipo de cocinero y comida. Si querés comer comida italiana sin salir de Argentina, dejate de joder y pasá por acá.

Porque lo mejor de todo es que en L'adesso no sirven simple comida italiana, sino que sirven comida italiana moderna. En argentina la amplia mayoría de la comida italiana es cocina de bodegón, los mismos cuatro platos básicos desde hace 20 años, hay mejores y peores calidades, pero cero creatividad. En L'adesso en cambio la carta es la misma que puede tener un resto de moda en el Trastevere romano, mechando platos clásicos con langostinos fritos envueltos en tallarines, o una pasta amasada con cacao. Es notable también la materia prima con la que trabajan: la pasta fresca se hace con semola italiana Divella, misma marca que usan para las pastas secas y tomate en lata; el queso de rallar es pecorino italiano, al igual que el peperoncino que condimenta platos y aceites picantes. Después de probar pastas con buena sémola no vas a poder comer nunca mas esa porquería con harina 0000 que te venden en microcentro.

De la comida no hay mucho que decir, es impecable tanto las pastas (tonarelli a la amatriciana, uff), como los platos con pescado o cordero así como los postres que suelen incluir helados caseros (el de limoncello es la gloria). Siempre digo que los grandes cocineros se ven en los platos sencillos, los que te hacen un pan con manteca y es el mas rico de tu vida.  Acá todo lo que probás está buenísimo desde los platos elaborados a una simple salsa de tomate o un pesto (que dicho sea de paso fue galardonado como el mejor de Buenos Aires). Esto es una prueba mas de lo arbitrarias que son las calificaciones en Guia Oleo, ya que nadie que tenga papilas gustativas puede afirmar que la cocina de este lugar merezca los mismos 25 puntos que la notablemente inferior Cucina D'Onore.

¿El ambiente? Es chiquito y agradable, nada del otro mundo, y como decimos siempre, la verdad que no nos importa, nosotros salimos a comer no a estudiar decoración de interiores. Lo único negativo del lugar es que solo acepta efectivo y no es barato, aunque la calidad de los productos justifican el precio. Y otra contra: es MUCHO mas barato pedir menú que a la carta, y el menú se hace para un mínimo de dos personas, por lo que si pensabas ir a conocer solo, mejor buscate un amigo. O llamame!
Degustación de postres

sábado, 21 de diciembre de 2013

Navidad: guia peronista de regalos para foodies.

Los peronistas detestamos el término foodie, porque es un término extranjero. También detestamos al Papa Noel moderno porque es un invento de Coca Cola, y a la navidad, que es una fecha consumista yanqui. Nosotros veneramos las cosas argentinas, como la milanesa a la napolitana, inventada por los inmigrantes italianos, los carnavales rioplatenses, copiados del carnaval de Venecia o la tradición de los reyes magos traida por los españoles, que esas si que son cosas nuestras y no importadas. Los peronistas también tenemos la costumbre de olvidarnos lo que dijimos hace 15 minutos y hacer como si nunca hubiera pasado, por lo que presentamos a continuación una lista de regalos para todos los presupuestos con los que alegrará el que quedará como un duque con ese foodie con el que quiere arrimar el bochín.
Los prohibidos: El problema típico de la persona que no cocina es regalarle con toda la buena fé del mundo algo carísimo y absolutamente inutil a la persona que  si cocina. Si el muchacho o la muchacha son foodies, seguramente disfrutan cortando julianas, brunoise, concassé o chiffonade a la medida perfecta y prefieren toda su vida su cuchillo Global a la Philips Salad Maker, que va a terminar juntando polvo en un armario. Como regla básica pensá esto: si no lo usan los tipos que ves cocinando en TV, tu novio foodie, tampoco. Chau Magic Juicer, parrillas George Foreman, chau ollas y vaporeras eléctricas, chau BGH Quick Chef, chau panquequera eléctrica, chau porquerias lindas e inutiles que venden en Morph. ¿Que regalar? Cosas básicas: sartenes y ollas de calidad, buenos cuchillos, pinzas o sino algún licor importado o condimentos exóticos. Acá algunas ideas:
Balanza, $130.

1) Balanza digital: A priori redundante, el foodie que la prueba no vuelve. Ideal para hacer cualquier receta, podés poner directamente el bowl/plato sobre la balanza, llevarla a cero y pesar todo directamente ahí sin ensuciar recipientes medidores y teniendo siempre las proporciones perfectas. Chau volverte mono calculando cuanto es una taza, una cuchara sopera o una cucharadita. Sirve para hacer pan, pizzas, calcular exactamente cuanta pasta tirar a la olla, dividir la carne picada para que te queden hamburguesas exactamente iguales para una cocción optima de todas, etc.

Reloj chino: $55.
2) Timer digital: si, los timer mecanicos con personajes simpaticos son muy lindos, pero nada mejor que un reloj digital pegado a tu heladera. Un minuto hace la diferencia entre un huevo duro y uno pasado por agua. Hay para todos los presupuestos, cuanto mas caros, mejor calidad, mas funciones y ruido mas fuerte. Es ideal que venga con iman para estar siempre a mano en la heladera y no estorbar en la cocina.

Sarten $125.
3) Sartén de hierro fundido. Ideal para los carnivoros, esta sarten es perfecta para hacer los mejores bifes de chorizo. El hierro retiene muy bien el calor y al agregar la carne no se enfría facilmente, lo que facilita la reacción de maillard y que nos quede un bife crocante por fuera y jugoso por dentro. A no caer en la trampa de las que vienen con ranuras, si, las rayitas que dejan en la carne son muy lindas, pero provoca una cocción despareja, lo que toca el hierro se cocina mas rápido que lo que no. ¿Que no querés que tu carne flote en grasa? La sarten lisa viene con aeroventilas para tirar el exceso de grasa, no hay problema.



Termómetro chino $70. Los pro salen 200 o mas.
4) Termómetro de cocina: ¿El vino está justo a 18 grados o la temperatura de la cava engaña? ¿Ese ojo de bife de 2 kilos estará jugoso o seguirá crudo ¿Ya es seguro comer la hamburguesa? ¿El agua tiene la temperatura correcta para hacer la masa?  Esas y muchas mas preguntas serán respondidas por su amigo el termómetro. Esencial para el fanático de la carne y el pescado en su punto justo. Bonus: También sirve para medir la temperatura ambiente y la de niños con fiebre.


Cuchillo Global: $1700 en ML. En Amazon US$ 99.



 5) Un buen cuchillo. Hay de muchos precios y para todos los gustos, pero hay una sola verdad: los buenos cuchillos salen caros. No vas a conseguir nada que califique como "profesional" por menos de $300. Un buen cuchillo es todo, es lo mas importante para un cocinero, no solo te da mayor precisión y velocidad al trabajar, sino que al tener un mejor filo patina menos y provoca menos accidentes. Las marcas top a Nivel mundial son Heinkel, Whustof y Global entre otras. El cocillo "standard" de la cocina norteamericana es el Whustof Classic, que acá es difícil de conseguir. Es robusto, duro, alemán, ideal para trabajar con carnes y trozar pollos. El Global G2 tiene mejor filo (aunque es mas difícil de afilar), es mas delicado y es ideal para pescados y verduras (aunque por supuesto que también sirve para carnes), su precio en argentina: dos asignaciones universales por hijo ($1.800).

Soplete Chino: $130.
6) Un soplete de cocina: Este garpa especialmente si el agasajado es un hombre, a quien naturalmente le encanta prender fuego cualquier cosa.  El soplete sirve para gratinar cualquier plato, hacer Crème brûlée, dorar merengues y tortas, hacer mas crocantes carnes y pollos y flambear panqueques haciendose el canchero. Lo mejor: se recarga con la misma bencina que los encendedores.

7) Cualquier cosa del sector gourmet del supermercado o Falabella. Mix de especias, pimientas innecesariamente caras, humo líquido, mostaza con porquerías que aumentan su precio mucho mas que su sabor, aceites de oliva italianos, conservas, salsa Barbacoa A1, chocolate líquido Hersheys. Salvo las sales saborizadas que posiblemente sean la mayor estafa desde la ruta Néstor Kirchner que no lleva a ningún lado, todo lo demás es un buen regalo. Un foodie por ahi no se compra una salcita de 50 pesos, pero si le regalan dos lindos frasquitos posiblemente se ponga mas contento que con un libro. Ni loco me gasto $700 en un Champagne Pomerie, pero si me lo regalan, chocho.

Bueno compañeros, espero que les haya servido la lista y sino, escucho sugerencias, feliz navidad para todos y recuerden el verdadero significado de las fiestas: consumir a lo loco para que el modelo no se termine de ir a la mierda.  Besos a todos y todas.

lunes, 16 de diciembre de 2013

Almorzar en microcentro: Alpargatas no, el buen libro sí.

Media baguette.
 El Buen Libro es sin lugar a dudas el lugar mas nacional y popular de microcentro. Debiendo su nombre a una librería comercial reconvertida a sangucheria, este lugar cumple todos los requisitos para obtener el certificado GrASa: Grandes porciones, Ahorro y comida Sabrosa, los tres elementos de la sagrada trinidad peronista. Aquí encontraremos pastas, minutas, tartas y empanadas, que en general son ricas pero caen medio fuleras al hígado, y por eso casi nadie lo pide. ¿Y entonces porque todos los días hay cola de oficinistas en la vereda de este local? Porque tienen por lejos la mejor relación precio/calidad de sándwiches del microcentro! Si en diez lugares venden lo mismo pero en uno hay cola, andá si o si al de la cola. Y ojo, a no intimidarse por la cola, la de adelante es la mas larga, si pedís permiso y entrás al fondo hay otra cola que llega a dos mostradores y avanza rapidísimo debido al sistema de línea de ensamblaje fordiano que utiliza el local. Con 15 personas adelante ayer tardé 10 minutos de reloj desde que entré hasta que salí del lugar.

El Buen Libro es el Subway nacional y popular, hacés la cola, elegís tu pan (baguette, árabe, pebete, figaza), tus vegetales (lechuga, rúcula, aceitunas, cebolla, morrón o berenjenas asadas, pepinos, pickles, tomate, etc), tus carnes (milanesa de carne, pollo, lomo o pechuga  a la plancha, salame, mortadela, jamon cocido, crudo, lomito, peceto, etc.) y tus extras (huevo duro, huevo frito a la plancha, queso). Ahora, es increíble que funcione un subway a dos cuadras del Buen Libro cuando por los mismos 20 pesos acá te comés un sándwich el doble de grande y de rico.

Los  Sandwichs standard son el de milanesa con queso ($22), y el completo con queso, lechuga, tomate, cebolla y huevo duro ($26). Ambos están muy bien, son ricos y baratos. Pero lo glorioso que tiene el buen libro es que vos podés hacer la combinación loca que a vos se te ocurra sin encarecer demasiado tu sándwich. Por ejemplo te podés armar una locura de suprema de pollo, queso, morrón asado, y jamón crudo por $36; o un festival de carne al estilo americano con lomo a la plancha, mortadela, jamón cocido, queso, cebolla y huevo frito por $48.

El producto mas vendido por lejos son los sándwichs de milanesa de pollo, debido a la gran rotación del producto lo normal es que todavía este caliente al momento de servirse, tiene una buena relación pollo/rebozado, es crocante, dorada y la aceitocidad es aceptable para tratarse de una sanguchería obrera.  La otra vieja gloria de la institución es el lomo a la plancha con queso y huevo frito. Usan lomo de verdad y es de lo mas sabroso que podés comer en microcentro por 33 mangos.

A la hora de pedir hay que tener en cuenta que el sándwich se cobra completo o medio, según el tamaño del pan.  El que piden todos es la baguette, en el cual te vienen normalmente tres milanesas enteras. Con eso queda lleno un gordo, satisfechos dos hombres normales o cuatro chicas moderadas. Lo normal es pedirse media baguette o una “figaza chica” que salen lo mismo y traen una milanesa y media. Si vas de a dos se pide baguette entera y se comparte (baguette entera es mas barata que dos medias). La figaza grande, el pebete y el pan árabe salen lo mismo que la baguette entera, pero  traen menos contenido. Si querés comer poco pan podés pedir que le saquen la miga a la baguette, y si en tu oficina tenés cocina, lo mejor que podés hacer es pedirte la media baguette sin mayonesa, ponés la milanesa, la lechuga y el tomate al plato, el pan en una panera y te comés una rica milanesa con ensalada gastando $22. Mas barato ya cuenta como plan social.
Deconstrucción de sandwich de milanesa lechuga y tomate, $22.
El Buen Libro queda en Reconquista entre Viamonte y Tucumán, pero ya tiene sucursales en Tucumán y 25 de mayo y planean abrir mas próximamente.

jueves, 5 de diciembre de 2013

El pecado de la porción gigante.


En los 90s el querido Dr. Menem en su valiente intento por importar culturas foráneas y destruir todo atisbo de identidad nacional introdujo la cocina gourmet, y como todo lo que se hizo en esa década perdida, se hizo mal. Abusándose del principio “calidad antes que calidad” los tipos agarraban una galletita rex, le ponían queso crema, salmón y ciboulette y decían que eso era una entrada. El pueblo, que nunca se equivoca, no comió vidrio y se indignó ante la estafa que eran esas porciones minúsculas, que encima eran carísimas. Quedó entonces la concepción “comida gourmet= porciones chicas y caras” y  “plato abundante= plato bueno”.

Y si, obviamente nadie quiere salir a comer y quedarse con hambre, pero tampoco está bueno salir a comer y quedar con el hígado al borde del transplante. Que es lo que sucedería en la mayoría de los restaurantes de Buenos Aires si uno intentara comerse una entrada, un plato principal y un postre. En un bodegón  o una confitería donde uno come una minuta gigante, un flan de postre y nada mas, las porciones grandes son esperables. Pero no en un restaurant que supuestamente nos ofrece una cocina mas elaborada. 

Si uno quiere salir a comer solo en Bs. As. no puede hacer una comida completa, elegís plato + entrada o postre, porque si comés las tres cosas quedás a reventar. Y si salís a comer en pareja tenés que dejar de comer lo que te gusta y negociar con el otro la entrada y postre, que se elaboran en porciones pensadas para compartir. Es inentendible que se festeje que las porciones son “para compartir”. Yo no quiero compartir nada! Si salgo a comer quiero comer lo que me gusta y no perderme el carpaccio de entrada porque mi amigo es vegetariano. Y si estoy solo quiero comer entrada, plato y postre sin salir del restaurant sintiéndome mal.

La cosa no es tan difícil. En vez de ponerme una entrada con cuatro bastones de muzzarella a $60, poneme una que traiga dos a $33 y listo. O mejor aún copien el modelo francés que permite elegir entre comer a la carta o un “menú tout compris”: el famoso menú ejecutivo. Lejos del nivel mediocre que suelen tener estos menús en microcentro, los mejores restaurantes del mundo sirven menús con 3, 5 o mas platos a un precio razonable al compararse con el costo individual de cada plato en la carta. Obviamente las porciones son mas chicas, pero se termina lleno, gastando lo mismo, comiendo mas variado y sin tener la necesidad de adaptarnos a los gustos de terceros.

Lo indignante de la cuestión es que hay muchos restaurantes palermitanos que tienen buenos menú ejecutivos los días de semana, pero a la noche o el finde no. Ahí bancátela y compartí la entrada con tu novia, y si a vos te encantan los langostinos y ella es alérgica, mala suerte. ¿Si me hacés un menú buenísimo de día, por que no lo hacés de noche? ¿Para ganar mas? Hacé la cuenta y cobrame lo que me tengas que cobrar para obtener la ganancia que necesitás y listo!

Lo que propongo no es una locura, la mejor comida del mundo es la mediterránea: en Francia lo normal es comer menú con aperitivo, entrada, plato y postre; en España los pinchos, tapas, medias raciones y raciones; en Italia el antipasto, primer plato de pasta, segundo plato de carne, postre y café.  ¿Si en los lugares donde mejor se come en el mundo se comen muchos platos chicos en lugar de uno grande, por que nos empeñamos en que nuestra cena se limite a una hamburguesa gigante como se estila en los fast food yanquis que de buena mesa saben poco y nada?

jueves, 21 de noviembre de 2013

Esparragos, esparragos, se sirven en la mesa.

Si bien los científicos todavía no han podido comprobar si los Espárragos efectivamente resaltan nuestra belleza o si son los preferidos de la tía Teresa, el equipo de investigadores de La Cocina Nacional y Popular si pudo confirmar que se trata de un producto de temporada. A unos $45 el kilo a priori el espárrago no parecería ser un producto popular pero la realidad es que los paquetitos salen unos 20 pesos y son bastantes rendidores, alcanzando tranquilamente para la guarnición de 4 a 6 platos, o para hacer hasta 8 brusquettas de entrada.

¿Como prepararlos? La etiqueta de los que venden en Coto sugiere hervirlos y luego comerlos con mayonesa, vinagreta o en su defecto con huevo duro y jamón. Yo sugiero hervir vivo al que puso eso en la etiqueta. ¿Huevo duro y jamón? Te faltó ponerle salsa golf y decorarlo con hojas de lechuga y me estás dando un plato de la época de Alfonsín. Recordemos que en esa nefasta época el vino se dividía en tinto, blanco y de damajuana, gracias a dios vino el compañero Menem que de la mano de su magnífica y nunca bien ponderada bodega logró cambiar el paladar de los argentinos y sacar el pueblo de los infiernos de la ensalada rusa para llevarlo a las bondades de la suprema Maryland. Claro que después tuvo que cambiarle el nombre a la bodega y ponerle San Huberto ya que nadie le compraba un vino pero ni a palos debido a la ola de sangre y muerte que provocó, pero bueno, ese es otro tema.

Hervir los espárragos destruye su textura crocante y le quita sabor, además de las vitaminas, minerales y todas esas porquerías. ¿Vos después querés que el pibe te coma los vegetales? Daselos crocantes y con sabor en lugar de blandengues e insipidos!

Si querés los podés blanquear dos minutos en agua para que queden mas tiernos. Pero un toque nomás, mas de 5 minutos y los arruinás para siempre. Si son de buena calidad  y te cabe una textura mas rústica podés saltar este paso. Se pueden hacer al vapor, a la plancha, a la parrilla o al horno. Fritos en tempura también son un golazo. Para empezar hay que cortarles el tercio inferior del tronco que suele ser demasiado fibroso y duro. De hecho lo podés romper directamente con la mano, se quiebran solos  en el lugar donde tenés que cortar, es una pavada. Después yo los paso por manteca y/o aceite de oliva + sal, pimienta y si se quiere alguna hierba o unos peperoncinos. A fuego fuerte en plancha o parrilla se hacen en 10 minutos, los servís con un chorrito de oliva como acompañamiento de carnes, o incluso cortados en pedacitos con pasta corta manteca y queso. Es mas fácil hacer esto que un puré de papa y es algo distinto y liviano que viene bien para el verano. Y te cuesta menos que unas fritas de Mc. Como entrada con salsa bearnaise van como trompada. Y sino la clásica al horno con parmesano no puede fallar, los blanqueas, un poco de manteca, sal, pimienta, queso rallado y/o muzzarella, horno al palo 10 minutos y listo. Aunque la preferida de MI Intendente cuando se junta a tomar unos champanes con Daniel y Karina es con panceta, huevo poché y aceite de trufa. A Jessica la trufa medio que no le gusta, pero bueno, no le estamos pagando con la plata de los jubilados para que opine de comida.

Ah! Por supuesto que cuando hablamos de espárragos estamos hablando de los verdes y frescos, y no de los blancos enlatados. Porque no quiero que piensen que soy un extremista, pero la gente que disfruta de los espárragos enlatados merece que le arranquen los dientes un moderado escarmiento.

jueves, 7 de noviembre de 2013

Review: Kansas American Cuisine demasiado pop para ser tan poco nac.

Sin lugar a dudas Kansas American Cuisine es uno de los restaurantes mas populares de esta última década ganada. Tan popular es que los fin de semana la gente tolera esperar dos horas por una mesa, siendo 45 minutos considerada una espera "corta". No hacen reservas y si no se quiere esperar recomiendan "vengan a las 11.45, cuando abrimos".

Situado en Av. Libertador junto al hipódromo de Palermo. este restaurant es lo mas parecido a un centro industrial de engorde perfectamente diseñado. Primero llegamos con el auto donde haremos unos 5/10 minutos de cola para entrar al valet parking. Luego tendremos que hacer la cola para anotarnos en una lista, y tras unos 30 minutos debemos volver para que nos den un pager con el que nos avisarán cuando esté lista nuestra mesa. Mientras tanto podemos apreciar como un ejército de cocineros despacha plato gigante tras plato gigante y como un frenético ejército de mozos sirve, limpia mesas y sienta nuevos comensales. Una línea de montaje de la que Henry Ford estaría orgulloso.

Nos llaman entonces a la mesa, el ruido en el interior es insoportable, por lo que tenemos suerte en ir afuera. En la mesa no hay panera, pero el mozo nos ofrece pedir un pan que sale calentito del horno (acompañado con manteca!). Al igual que el servicio de mesa el pan no se cobra. Los mozos merecen una mención aparte, brindando un servicio propio de un 5 estrellas y tratándolo a uno como si fuera el Duque de Edimburgo. 

Llega la hora de los platos, por lo que pudimos ver todas las porciones son monstruosas. Siendo dos personas el clásico argentino de compartir entrada, pedir dos platos y compartir postre es inaplicable. La carta no es nada del otro mundo, comida yanqui bien clásica, con algún que otro corte de carne argentino a la parrilla hecho a la americana. ¿Por que alguien puede llegar a pedir un ojo de bife a la parrilla en un local de fast food norteamericano? No tengo idea.

Antes de probar la cómida ya sabía como iba a estar de solo ver los platos de los demás: todo rico, abundante, nada memorable. Es una comida semi industrial, correcta en sabor, pero sin técnica y con poco respeto por los puntos de cocción. Como puede ser un plato de pastas en las mega confiterías como Pertutti, La Continental o La Quintana.

Las ribs son el plato mas famoso del lugar y consideradas por muchos "las mejores de Buenos Aires". Gran decepción me llevé mientras esperaba la mesa al ver como ponían un trozo de cerdo hervido en la parrilla. ¿Como vas a hervir las ribs gorila? ¿La palabra barbacoa no te suena? Hervir las ribs de cerdo es para un yanqui el equivalente a hervir el vacío para un asador criollo: una total y absoluta porquería. Como dice un amigo yanqui "If you boil ribs terrorists win". Los tipos en lugar de ahumar la carne a fuego bajo por 4 o 5 horas, hacen el camino fácil de hervirla, marcarla a la parrilla y pintarla con salsa barbacoa. La textura es pobre, el hueso se sale de la carne sin que lo toques, lo que indica una sobre cocción. Si bien esto en argentina sería festejado por muchos, en un concurso de ribs en Texas quedarías descalificado instantáneamente. En lugar de comer costillas con hueso uno termina comiendo "pulled pork", carne desilachada al plato. Al estar hervida la carne no tiene prácticamente sabor, ni el "bark" o el "smoke ring" que se forma en la carne asada y que además de sabor genera una textura crocante. En su lugar el crocante se lo da la salsa barbacoa caramelizada y quemada. Y ojo, la salsa barbacoa que tienen está MUY BIEN condimentada y es lo que salva el plato, una de las barbacoas mas ricas que probé en mi vida; aunque siendo un plato de cerdo deberíamos poder sentir el gusto de este en lugar de tan solo la salsa. Las papas fritas son una decepción, no estaban mal, pero no superaban a las McCain de cualquier shopping. La ensalada cesar es rica, pero tampoco me pareció espectacular como dicen.

¿Pero ni djiste antes que sin probar el plato sabías que la comida iba a estar rica? Y si, obvio que estaba rica! Es cerdo tiernizado con barbacoa y papas fritas, tenés que ser un criminal para arruinar esa comida! Igual que la papa rellena con queso y panceta, o los fideos con pollo y crema. Son platos que no pueden salir mal. Al igual que los gigantescos y deliciosos postres cargados de azucar, caramelo, chocolate, crema y helado. No te puede no gustar. Lo que no significa que no pueda hacerse mucho mejor.

Entre dos personas gastamos 330 pesos comiendo hasta reventar, tomando cerveza tirada e incluyendo valet parking y el servicio de mesa (ambos gratis). No es barato, pero es mas o menos lo mismo que te sale comer en cualquier lugar de Palermo. Y si se comparten porciones el costo sería incluso inferior.

¿Por que es un éxito Kansas entre los argentinos? Por el mismo motivo que las parrillas mediocres del microcentro son un éxito entre los brasileros: es una comida exótica y muy rica, y por mas que no esté preparada a la perfección, al no tener otro punto de comparación salís chocho. En Kansas no vas a encontrar la auténtica cocina norteamericana, como en Holanda no vas a encontrar la auténtica parrilla argentina. Y seamos honestos, es injusto achacarle a Kansas la falta de autenticidad cuando el 90% de los restaurantes mexicanos y chinos no sirven comida fiel a las de sus países. Si bien la espera puede ser engorrosa, estás al lado de las maquinitas del hipódromo, hay peloteros para chicos, los precios no son una locura, el estacionamiento es gratis, la comida es grasosa y sabrosa, lo que lo hace un lugar ideal para familias y grupos de amigos, mas preocupados por llenar la panza que por la crítica gastronómica.

*Referencia para el futuro: dolar oficial $6, paralelo $10, combo en MC Donalds $45.

martes, 15 de octubre de 2013

El intento golpista de George Clooney

$40 el kilo, el regreso de los tomates asesinos de cualquier presupuesto!

El terrorífico plan de Clooney para derrocar al gobierno nacional y popular.
George en español es Jorge, como Lanata. Clooney, garbage you are the dictatorship!

jueves, 10 de octubre de 2013

Estamos ganando!

 
Los gorilas ahora dicen que las verduras están caras! Mentira! En Argentina de Cristina Fernández de Kirchner no existen las cosas caras, simplemente hay cosas menos baratas que otras, y este es el caso de los vegetales. Perón decía "el que quiere azul celeste que le cueste", y si un oligarca quiere hacerse el excéntrico y comerse una parrillada de vegetales, que pague. ¿Pero cumpa, usted dice que la parillada de vegetales está mal? ¿Y no se, vos viste alguna vez a alguien quemando parquet para cocinar una berenjena? No... ¿Y alguna vez viste a alguien yendo a un acto a cambio de un sándwich de zucchini y una coca? Tampoco. Y bueno viejo, entonces la parrillada de vegetales no es peronista, y si no es peronista está mal!! La parrillada de vegetales es un invento de EEUU y la globalización, un invento que hace 10 años no existía en ninguna parrilla porteña. Anda a la cancha de Boca o a Villa Soldati a ver si se preocupan por el precio de la parrillada de vegetales!
 
 ¿Y los vegetarianos? En la India hay 500 millones que se las arreglan perfectamente sin ninguna parrillada de vegetales; del mismo modo que los carnívoros en argentina nos arreglamos perfectamente sin hacer curry de asado. Cada alimento tiene sus formas optimas de preparación y si bien la cipaya parrillada de vegetales puede ser muy rica, para que coman dos personas hay que llenar una parrilla de fetitas de vegetales, mientras que con un pedazo de lomo de 15 x 30 cms comen fácil 4 personas; es como querer hacer hojaldre casero, muy rico pero poco práctico. Nada peor para un asador que en medio del asado un caradura le diga "disculpá me estoy cuidando, no me tirás unas berenejenas a la parrilla"? Si estás a dieta comé ensalada y no molestes flaco! Y ojo, esto no es para discriminar a los vegetales, la parrillada nac & pop no es de vegetales como tampoco lo es una parrillada de pollo o parrillada de frutos de mar. La parrillada es de carne, achuras, a lo sumo un cuarto de pollo, y punto, al peronismo no le vengan con cosas raras. ¿Y si soy un humilde trabajador que se quiere comer un peronista churrasco a la plancha acompañado de una peronista ensalada mixta de lechuga tomate y cebolla y no puedo hacerlo por la inflación descontrolada que el gobierno nacional y popular es incapaz de frenar?  Es una sensación de que tu sueldo no te alcanza.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Perdón CFK, pero yo si me quiero hacer los rulos. De manteca.

Por decadas al sentarse a comer a un restaurant no había sorpresas. Llegaba el mozo y traia una panera con unos pancitos, unos grisines y al lado unos paquetitos de manqueta o mejor aun: los tradicionales rulos de manteca. Pan y manteca, combinación magistral, bocatto di cardinale, solo comparable con el pan, aceite y sal, que también estaban a disposición de los comensales.

Pero llegó la decada ganada del compañero kirchnerista Carlos Menem, el sushi con champagne, y todo se volvió mas sofisticado. Las paneras dejaron de traer grisines, para pasar a traer focaccias, brioche, pan con aceitunas, parmesano... la fiesta de los 90s! Por supuesto, esas paneras le pasaban el trapo a las viejas paneras, y lo celebramos, si señor. Entiendo compañero, la panera sofisticada no es peronista, pero los peronistas no nos oponemos a las cosas porque si. Bueno, a menos que esas cosas las hagan los radicales en cuyo caso para impedirles gobernar destruiremos la nación en caso de ser necesario. Pero mas bueno que el pan caliente solo es Néstor Kirchner, así que peronista o no, no nos podemos quejar.

Ahora, el temita es que junto con el pan en lugar de manteca empezaron a venir "dips". Un restaurant te servía un alioli, otro una pastita de morrón y ajos asados y procesados, otro se jugaba con un baba ganoush o un hummus y a veces hasta algún paté casero. Nuevamente, no era tan peronista como la manteca, pero no nos podíamos quejar, estaba buenisimo!

Pero en eso, el pueblo argentino engañado por Clarín, cometió el error de votar a los Radicales, quienes no supieron como pagar la cuenta de la tarjeta de crédito que les dejó Menem. Tras dos años de gobierno nos indignamos con la política neoliberal que el peronismo había apoyado los once años anteriores; y nos juntamos con Clarín, le metimos 50 tapas en contra, le mandamos a los muchachos a saquear, a los gremios a parar, a los senadores a bloquear el congreso... Golpe de estado y a otra cosa. ¿Porque sabés que pasa papá? Los peronistas recuperamos Aerolineas e YPF! ¿Que quienes fueron los que las regalaron y permitieron la destrucción de ambas empresas? Si usted se hace esa pregunta posiblemente esté a favor de Estados Unidos y la dictadura. Debería darle verguenza.

En fin, en medio de todo este zafarrancho del 2001, los restaurantes empezaron a bajar costos. Las paneras dejaron de tener tanto lujo y lo mismo pasó con las salsitas. Pero claro, como ahora a los hipsters de Palermo comerse un rulo de manteca les parece una grasada, los restaurantes eligieron mantener las apariencias y reemplazar las salsitas de antaño por sustitutos berretas, lease: queso crema con pimienta, pimentón  o si tenés suerte con pedacitos de verdeo. Gracias por la onda señores, pero eso es una porquería! Prefiero toda la vida comerme un humilde rulo de manteca, antes que una mentira de queso crema; que encima seguro que usan la marca mas berreta posible porque no tiene gusto a nada. Y no me vengan con que el queso crema light engorda menos que la manteca, porque se lo estamos untando a un pan señores, A UN PAN! Te dan el queso crema para darsela de finolis y después te traen los cubiertos envueltos en servilletas de papel. No seamos mentirosos que para eso está el INDEC.

Por suerte todavía quedan lugares donde combinan lo mejor del peronismo con lo mejor de la oligarquía, sirviendote rulitos de manteca con un poco de sal marina. Y no se preocupe compañero, si Kirchner hacía negocios con Franco Macri nosotros podemos comer manteca con sal marina tranquilamente. Y por supuesto, cuando nos traen estas porquerías de queso crema, no tengamos ningún tapujo en decir: "¿disculpá, no tenés un poco de manteca?"
Si Néstor puede nosotros también.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Pho, la comida mas peronista del mundo


Pho. Gentileza internet.
El Pho es la milanesa con puré de los chinos, y posiblemente sea el plato que mas veces se prepara por día en el mundo. Bue, en realidad no es un plato chino sino de Vietnam, pero ustedes saben como somos los peronistas, Japonés, Koreano o Vietnamita cuenta como chino. Nosotros no nos complicamos: hemisferio norte = gringo, hemisferio sur = negro, medio oriente = turco, oriental = chino o uruguayo, judio = ruso, ruso = ruso. Los peronistas somos así, vamos a comprar sushi al barrio chino sin plantearnos por que compramos un producto japonés en un supermercado chino.

La cosa es que el Pho es la sopa básica de los chinos, que ponele que en Japón en lugar de llamarse Pho se llama ramen, pero en el fondo sigue siendo la misma Stacey Malibu con un sombrero distinto. Algún purista dirá que el caldo del ramen es muy distinto al caldo del Pho, la realidad es que todos figuran en Wikipedia en la entrada “sopa de fideos”. ¿Y por que hablamos del Pho y no de la sopa china? Porque la cocina de Vietnam es re cool en Palermo, mientras que la china está re out papi, somos peronistas pero no boludos!  

¿Que tiene de gloriosamente popular este plato? Si hay alguien mañoso es el chino, y si hay alguien muy mañoso es el chino pobre, el Pho es  entonces el resultado de esta cultura milenaria que creó un plato casi perfecto: facilísimo de preparar, contiene todos los grupos alimenticios, es barato, y lo mas importante de todo es riquísimo.

Del mismo modo que  pasa en México con el chile con carne, en Argentina con el relleno de empanada o en España con la paella, hay tantas recetas de Pho como madres vietnamitas. Si bien hay versiones mucho mas elaboradas, y posiblemente mas sabrosas,  acá vamos a pasar una version occidental de la receta, que la verdad que safa re bien.