sábado, 22 de mayo de 2010

Receta #2: Guaschalocro del bicentenario

Para festejar esta fecha patria el General Perón te trae una auténtica receta nacional y popular de la mano de  Roberto Argentino Diaz, mejor conocido como "El topeto Díaz", leyenda culinaria del Nor Oeste Argentino. Topeto fue siempre un militante de la cocina autóctona y entre sus conquistas está haber logrado que el 4 de Abril sea el "Día de las empanada salteñas".  Hoy en día en El Rancho de topeto y La Casa de los Diaz en Salta, se puede desgustar algunos de los mejores platos tradicionales de la cocina norteña, habiendo tenido ese placer Presidentes como Alfonsín, el Dr. Singh de India, el inefable Alan Garcia, Juan Pablo Segundo, René Favaloro y hasta Robert Duval.

El guaschalocro es una versión  del locro mucho mas sencilla de hacer, teniendo como base el choclo, siendo económica e ideal para celebrar el bicentenario.



Guaschalocro

Dice Lizondo Borda que su traducción es "locro de los pobres". En Salta lo comen pobres y ricos, y todos se chupan los dedos.

Se utilizan cinco choclos; medio zapallo criollo, 1 kg de carne de queperí (tapa de asado), sal, cebolla, comino, pimentón, ají, cebolla de verdeo.

Para este locro de choclo fresco debe usarse el choclo blanco común criollo, ocho rayas. El zapallo bueno para todos los tipos de locro debe ser criollo, de cáscara verde y áspera, pulpa amarillo huevo y consistencia arenosa, ni fibroso, ni aguachento; por experiencia propia el mejor zapallo es el de tronco más grueso y el de las zonas de climas secos del noroeste del país.

Se debe poner a hervir la carne y el zapallo cortado en cubos con un poco de caldo. Cuando está listo el cocido de carne y el zapallo, se añaden los granos de cinco choclos y se deja cocinar por un rato hasta que esté a punto. Lo ideal es que el choclo no se pase y quede mas bien durito. Se sirve con una salsita (fritanga) de grasa, cebolla y ají más pimentón.  

Se hace la  fritanga de cebolla con grasa (o aceite si se quiere), agregar ají y pimentón para volcarla durante la cocción. Una vez servido en el plato se debe servir al costado un platito con la parte verde de las cebollitas de verdeo cortada en trocitos, el perfume de la cocina norteña.  Algunos le agregan cubitos de queso de cabra, pero eso ya es cosa de oligarca.

sábado, 15 de mayo de 2010

No serás muy patriota vos?


El Restaurant El Potrillo nos invita desde las páginas de La Nación a degustar en el Bicentenario su "menu para dos patriotas". Cualquier mortal imaginaría entonces un menú con empanadas, locro, humitas, carbonada o algún otro producto típico. Pero en lugar de eso nos encontramos con una entrada no de empanadas, sino de "empanaditas", lo que denota que en lugar de una empanada hecha y derecha nos darán un engrendo en miniatura seguramente con el fin de economizar costos.  De plato principal? Asado con papas fritas! Solo que en lugar de llamarlo asado lo llaman "Trío de carnes". Mirá que hay que ser muy garca para decirle trío de carne al asado. Vos te imaginás a un gaucho diciendo trío de carnes? Curiosa elección del asado, ya que es una comida que podemos encontrar diariamente en miles de restaurantes del país y que dudosamente se pueda considerar una "comida especial por el bicentenario".  El postre es correcto, aunque carente de originalidad. Dudoso concepto de patriotismo se desprende al referirse al vino como wine.  Cual es el precio patriótico que hay que pagar por comer una empanadita, entraña con papas fritas y una rodaja de queso con dulce? 125 pesos por persona!!! Desde ya que La Cocina Nacional  y Popular rechaza enfáticamente este tipo de emprendimientos oligarcas que de patrióticos no tienen nada. 

Cualquier parecido con el Restaurant "Uy nos rompieron el orto", no es pura coincidencia.


domingo, 9 de mayo de 2010

Receta #1: Patatas Bravas del Generalísimo

Que buenos recuerdos del día que asumí la Presidencia de esta querida república. Recuerdo que el General Franco envió al acto de transmisión presidencial una delegación especial encabezada por el Almirante Salvador Moreno Fernández, en el buque de guerra "Galicia", cuyos marineros participaron en el desfile militar, luego de la ceremonia que tuvo lugar en el Palacio Presidencial.  Mas tarde cuando visité la nave recibí de las manos de Moreno la Gran Cruz del Mérito Naval. No cualquiera es condecorado con Franco, ojo papá, eh!
Esos fueron los años de oro con Don Francisco. Después por cuestiones de la vida nos distanciamos un poco, pero en ese entonces firmamos un protocolo que le permitió aumentar la ración diaria de pan, disminuyendo las posibilidades de que el régimen cayera a causa de la grave situación económica que atravesaba España. Linda mano le dí a Franquito. Terminó siendo un desagradecido, pero los peronistas tenemos grandeza y no nos arrepentimos de nada. Había que darle una mano a la hispanidad, y se la dimos señor!

La receta que les voy a pasar me la trajo la Evita de regreso de su viaje oficial a la España del Generalísimo allá por Junio de 47. Nosotros le mandamos barcos cargados de carne y trigo y ellos nos mandaron una receta de cocina. Y después dicen que los gallegos son lentos.  

Patatas Bravas del Generalísimo
Ingredientes
1 papa mediana por persona
salsa de tomate
2 ajos
1 o 2 cucharadas soperas de pimenton (no muy cargadas)
ají molido o picante a elección
1 cucharada de harina
aceite
vinagre
sal


Esta receta es muy sencilla y los ingredientes variarán de acuerdo al gusto del comensal. Básicamente se trata de papas fritas con salsa de tomate, y se pueden aplicar las variaciones que uno quiera. Con mas o menos picante o incluso con papas al horno. La versión de Franco es obviamente bien brava, como el Generalisimo mismo. Pero la cocina no es matemática (salvo quizás la pastelería) y los ingredientes no tienen que estar sí o sí. Si no hay pimentón se le puede poner ají molido, si no hay ninguno se pone cualquier otra cosa picante o en su defecto mucha pimienta. Si no hay salsa de tomate se trituran tomates, y si no hay eso se puede llegar a safar con ketchup. Lógicamente no será lo mismo, pero peor es nada.

1) pelar las papas, cortarlas en cubos, lavarlas, secarlas bien y freirlas. También se pueden cocinar en el horno fuerte sobre una fuente con aceite, dandolas vueltas a mitad de la cocción (a los 15 minutos aprox.)
2) Picar el ajo finito, mezclarlo con un par de cucharadas de pimentón y/o ají molido y freirlo unos segundos en una sarten.
3) Agregar la salsa de tomate y dos cucharadas de vinagre. Agregar una cucharada de harina y mezclar bien para que no haya grumos.
4) Servir en una fuenta las papas con la salsa en el medio. Se puede decorar con pedacitos de perejil o cebolla de verdeo.


Ideal para acompañar con cerveza mientras se planean golpes de estado como el del 43.

martes, 4 de mayo de 2010

Las 20 verdades de la Cocina Nacional y Popular

Estas son las Veinte Verdades de la Cocina Nacional y Popular. He querido reunirlas así para que cada uno de ustedes las grabe en sus mentes y sus corazones; para que las propalen como un mensaje de amor y justicia por todas partes; para que vivan felices según ellas y también para que mueran felices en su defensa si fuera necesario.

Máxima de oro de la Cocina Nacional y popular:
" Para un salame, no puede haber nada mejor que otro salame."

1) La verdadera cocina es aquella donde el cocinero hace lo que el pueblo quiere y defiende un solo interés: el del comensal.
Nada de modas light gourmet, o tacañería de ingredientes. Para el pueblo lo mejor, si señor.
2) No existe para la cocina peronista más que una sola clase de hombres: los que comen el pollo con piel y las milanesas fritas. Quien come milanesas al horno no es un comensal peronista y se merece el peor de los castigos: lomo bien cocido. Que vos le sacas la deliciosa piel crocante porque engorda? Como se nota que a vos nunca te faltó el pan en la mesa, oligarca. La comida no se tira; y menos la parte mas rica.
3) La cocina peronista es esencialmente popular. Todo restaurant de Puerto Madero es antipopular, y por lo tanto, no es un restaurant peronista.
Dejar medio sueldo para comer porciones miserables? Seremos humildes, pero no somos boludos, señó.
4) La Triple A será la base con la que cocina el peronista: Arroz, Amor y Aliño.
Con estos 3 ingredientes los orientales inventaron cientos de platos. Mucho arroz, cariño, los condimentos indicados y un poco de carne o verdura nos brindará un exquisito plato peronista, sabroso, barato y abundante. La Triple A fue y será la base del poder peronista en la cocina.
5) El peronista cocina todo por derecha, pero lo presenta por izquierda.
Siendo la derecha el sector del cuerpo que mejor manejamos y que nos identifica, la lógica indica que será la mano derecha la que usaremos para cocinar nuestros platos. La cocina del peronismo puede ser sucia y desagradable, por eso al comensal popular nunca debe permitirsele el acceso a ella. Sin embargo a la hora de servir se presentará el plato por la izquierda como tanto le gusta a esos hermosos seres que votan.
6) El asado es con mollejas. Siempre.
Cualquiera que intente convencerlo de lo contrario es un oligarca que se quiere hacer el vivo y privarlo de uno de los mayores placeres de la parrilla. Matelo.
7) En el NacionalCocinismo el trabajo es un derecho que crea la dignidad del hombre y es un deber, por lo que es justo que cada uno lave al menos el plato que ensucia.
La cocina peronista no tolera los vagos que comen sin colaborar. Querés que te demos comida sin trabajar? Pero andá a lavar los platos!, dijo El General.
8) En esta tierra lo mejor que tenemos es la Carne de Vaca.
Y a Cacho Castaña, pero no te vas a lastrar a cachito!
9) En la cocina Nacional y Popular se come de todo. Despreciar alimentos es un lujo de ricos, y por eso en el NacionalCocinismo no hay lugar para el vegetarianismo.
Fuera de los países donde el veganismo está asociado a la religión los países con mas vegetarianos son los que tienen el mayor nivel de ingreso per capita. El rico come lo que quiere, el pobre lo que puede. La cocina peronista es la cocina para todo el pueblo; aunque respetamos el derecho de cada uno a comer lo que se le antoje, mientras no nos molesten a nosotros.
10) El trabajador necesita calorías para sentarse en la silla del callcenter, la butaca del camión o el asiento del banco, por eso la cocina popular reniega de la comida light.
Que además no suele ser muy rica que digamos.
11) ¿Mayonesa sin huevo? ¿Manteca vegetal? ¿Leche y milanesas de soja? ¿Arroz con salsa en paquete? ¿Sopa Quick? El NacionalCocinismo, y el buen gusto, prohiben terminantemente semejante aberraciones.
Sin ofender, pero nos parece mucho mas saludable comer comida de verdad en lugar de esas atrocidades de la modernidad. Dijo El Pocho: "A mi no me vengan con esas cosas raras que tienen un gusto a culo terrible."
12) Calificarás a la comida por su calidad y no por su tamaño.
Hacer cantidad es muy fácil, hacer algo con calidad es mucho mas dificil.
13)Las porciones no deben dejar con hambre al comensal, pero tampoco tendrán un tamaño grotesco. Un restaurant que sirva platos pensados para compartir no es un restaurant Nacional y Popular.
La porción abundante es la mayor estafa del Oligarca hacía el trabajador. La porción será mas grande, pero el precio también. Es mas barato hacer un plato grande que dos normales, entonces el capitalista lucra mientras el trabajador se ve obligado a comer lo que le gusta al otro. Un verdadero Restaurant Nacional y popular permite que cada trabajador se pida el plato que mas le guste, se quede lleno y pague lo justo.
14) Dos ensaladas serán siempre dos ensaladas y nunca un "dúo de verdes", del mismo modo que los colchones serán siempre de resortes y nunca de vegetales.
No es justo que el trabajador necesite un diccionario cretino/español para entender que hay de comer.
15) En la Nueva Cocina los únicos privilegiados son los adultos. El niño no sabe apreciar la buena mesa y hace quilombo. No lo traiga.
Si se junta a comer con peronistas, deje al nene en casa de la tía y no moleste a los demás, por favor.
16) Pan con pan comida de zonzo.
El plato preferido de Illia.
17) En el NacionalCocinismo la escala de valores de todo peronista es la siguiente: primero las carnes, despues las pastas, y luego los postres .
¿Y vos que pretendés que coma un pueblo repleto de vacas, tanos y gordos?
18) La ensalada puede ser una buena guarnición, pero nunca será una buena comida.
Esta es tan fácil que se explica sola, dijo El General.
19) La Cocina Nacional y Popular fue creada por el Peronismo para servir al pueblo.
20) El que sirve y reparte, se lleva la mejor parte.
De algo hay que vivir...

Hijos mios, les infundo esta doctrina desde mi corazón, para que la usen como mas le plazca y cocinen desde la generosidad y la bondad de sus almas; y para que descuarticen a cualquier infeliz que se le ocurra pensar diferente.

domingo, 2 de mayo de 2010

La cocina nacional y popular

El pueblo Argentino tiene un problema: no sabe comer. Teniendo el gaucho a su disposición campo y vaca, se limitó a asar la mejor carne del mundo. ¿Y por que debería haber hecho otra cosa? Rico, fácil y barato, la solución era perfecta. Pero los tiempos pasaron y el sector popular ya no puede acceder tan fácilmente al campo y a la vaca como en los viejos tiempos. Sin embargo conserva las mañas del gaucho: trabajar lo menos posible, emborracharse, pegarle a la mujer, y entrarle al asado.

Esta dependencia de la carne provocó que el pueblo argentino se achanchara, y no hiciera como los sectores populares de otros lugares del mundo, que se la rebuscan con cualquier cosa. ¿Los franceses descubrieron el roquefort (queso con hongos) porque eran aventureros o porque estaban tan muertos de hambre que decidieron mandarse un queso podrido? ¿El higado encebollado en su origen fue un plato gourmet, o una forma de hacer comestible un corte de carne dura y con sabor fuerte? ¿La rúcula es una hoja de lujo, o un yuyo que comían los italianos del sur para no pasar hambre?

El argentino cuando tiene hambre y quiere comer algo rápido y barato come hamburguesas, panchos, milanesas o fideos con tuco.  O peor aun esos productos procesados industriales, salsas listas con solo agregar leche, sopas, sustitutos alimenticios,  sobrecargados de sal, azucar y de componentes tóxicos como el aceite hidrogenado.

Lo que pocos saben es que con la misma plata y en el mismo tiempo, si usamos un par de condimentos se puede hacer un goulash hungaro o una comida india. Mientras un paquete de 8 Hamburguesas puede salir mas de 15 pesos, hacer una Soup a L'oignon básica para 4 personas sale menos de 8 pesos y se cocina en el mismo tiempo.

Por esto es que desde este blog, con la indispensable colaboración del General Perón brindaremos recetas y consejos para poder cocinar rico, fácil y barato. Y por que no, también rico, caro, y difícil, eso es lo lindo del peronismo, que al igual que la biblia está lleno de contradicciones que a nadie parece importarle. Pero si hay una máxima en nuestra lucha será el combatir la moda capitalista de la cocina gourmet, y demostrar que se puede comer rico sin tener que gastar fortunas ni ponerle nombres idiotas a los platos.

Cerramos el primer post del blog con la memorable frase dicha en el histórico encuentro Perón-Francella: "Mi general, a comerlaaaaa".