lunes, 5 de septiembre de 2011

Receta # 9: Cerdo Capitalista a la Ho Chi Minh

Ho Chi Minh era un chino peronista. Bueno en realidad era un marxista vietnamita, pero para nosotros los peronista todos los orientales son chinos, y todos los enemigos de nuestros enemigos (el imperialismo yanqui) son nuestros amigos. Ho Chi Minh fue el héroe que lideró al pueblo de Vietnam a la victoria sobre Estados Unidos, combatió al capital como nadie, fue abanderado de los humildes y trabajadores, venció el imperio y al final de la guerra obtuvo el título de peronista honorario cometiendo la mayor grasada del Siglo XX. Victorioso al tomar Saigón, la capital del país, decidió cambiarle el nombre para marcar el comienzo de la nueva era. Le podría haber puesto algún nombre poético como "Ciudad de los trabajadores, "Esperanza", "Libertad", "Revolución". ¿Pero que hizo el muy grasa? No tuvo mejor idea que ponerle "Ciudad Ho Chi Minh"!! Muy burdo.  Son cosas de los gobiernos totalitarios, los gobiernos de Stalin, Hitler, Franco y El General se encargaron de que cada plaza, y calle disponible llevara su nombre, y el bueno de Ho no iba a ser menos.

Lo que pocos saben es que Ho Chi Minh antes de convertirse en un guerrillero sanguinario era un gran chef. Durante su juventud viajó por el mundo y estuvo en la cocina del Drayton Court Hotel de Londres. Posteriormente hizo un curso de pastelero con la leyenda francesa Escoffier y trabajó en el elegantísimo Carlton Hotel de París, uno de los hoteles mas lujosos del mundo. Es curioso que un líder militar haya sido pastelero ya que es la rama mas delicada de la cocina, a diferencia de un parrillero que puede ser bruto y cocinar como los dioses el pastelero necesita técnica, precisión, delicadeza y ponerle mucho cariño a su trabajo para lograr buenos productos. Por eso esta receta se la dedicamos al gran peronista de Vietnam; un plato oriental aggiornado al paladar occidental, se hace en 15 minutos, es barato, rico y saludable. Tranquilamente es una comida que podría haber preparado Ho Chi Minh en sus trincheras vietnamitas para energizar a sus soldados en la cruzada anti imperialista.

EL PLATO: Se podrá decir que el cerdo que usa esta receta es capitalista porque vino tras el menemismo pro yanqui, antes había carre, pechito, bondiola y nada más: hoy hay cuadril de cerdo, bola de lomo, nalga, cortes chetos que antes no había, pero que son magros y por eso los usamos. Es un plato agridulce como la víctoria de Ho Chi Minh sobre los cerdos americanos, victoria dulce, pero con el sabor amargo de los millones de chinos muertos. O Vietnamitas, que se yo, son todos iguales.

INGREDIENTES:
-Cerdo Magro. En Coto suele haber oferta de nalga y cuadrada de cerdo. Si se prefiere se puede reemplazar o mezclar con pollo o carne de vaca.
-Cebolla de Verdeo
-Salsa de Soja
-Mermelada de damasco, durazno, ciruela o frutilla (en ese orden de preferencia)

Arroz: Doble Carolina, o mejor un arroz oriental como el Tashmin (jazmin) o el Basmatí.

OPCIONAL: Gengibre, tiritas de morrón, hongos, 1 diente de ajo, cucharada de mostaza, ralladura de limón, naranja o mandarina, semillas de sesamo.

La cantidades quedan a criterio del cocinero, haganlo una vez,  vean como queda y la próxima corrijen. Para dos personas con 300 gramos de carne y dos plantitas de verdeo anda bárbaro. El kilo de nalga en Coto está veintipico de pesos asi que con menos de 15 pesos comen dos personas

Arroz: Un pocillo de café por persona. Se pone el arroz en un recipiente se llena con agua, se tira el agua, 6 o 7 veces hasta que deje de quedar blanca. Se usa en la olla donde se va a cocinar junto con el agua a temperatura ambiente. La cantidad de agua varía según el tipo de arroz, se calcula mas o menos taza y media de agua por cada taza de arroz. En este momento se puede perfumar el arroz con la ralladura de algún cítrico y un poco de gengibre rallado o cortado en láminas. Se pone la tapa a la olla y el fuego al máximo hasta que hierva, luego se pone al mínimo hasta que se evapore toda el agua.

Cerdo: Se elimina el exceso de grasa y se corta chiquito. Se pone en una sartén con dos gotitas de aceite y se saltea junto con la parte blanca de la cebolla de verdeo, láminas de gengibre y un diente de ajo picado fino. Una vez que tiene pinta de estar mas o menos cocido (no más de 5 minutos de cocción) se agrega una cucharada generosa de mermelada de damasco por comensal, y un chorro de salsa de soja. La salsa de soja es salada por lo que no es necesario agregar sal. Si se quiere junto con el cerdo se pueden saltear tiritas de morrón u hongos shitake y a las salsa se le puede agregar una cucharadita de savora, pimienta negra y/o ají molido u otro picante. Se mezcla todo para que la salsa quede de consistencia uniforme y se deja cocinar 2 minutos. Se apaga el fuego y se agrega la parte verde de la cebolla de verdeo cortada en pedazos mas o menos grandes y se mezcla. Es importante ponerla a último momento para que conserve su sabor y textura.

Emplatado: Los ponjas normalmente comén platos pequeños y usan el arroz de acompañamiento como si fuera pan; por eso no se debe mezclar todo sino servir en el plato de un lado el cerdo y del otro el arroz. De este modo el comensal puede dosificar la intensidad del sabor, comer un poco de cerdo solo y cortar luego con el arroz. En las dieteticas venden semillas de sésamo por dos mangos, hay de color negro y claro, ponerle un poquito de cada una le da un toque finoli al plato y queda muy pintón, ideal para quedár como un campeón con esa minita con la que estás arrimando el bochín. Acompañar con vino blanco, cerveza o té rojo*.



 Ponja viejo y peludo!
* Los chinos comen con té porque dicen que el agua caliente ayuda a la digestión. Visto que todos los chinos vinen comiendo frito y son flacos, yo les creo.

2 comentarios:

  1. Jajajj me cagué de risa, muy bueno!!

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  2. Lo hice! Queda riquísimo...
    Gracias por compartir la receta :)

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