domingo, 23 de octubre de 2011

Receta # 10: Sorrentinos Fernadez de Kirchner con salsa Dr. Menem

Menem y Cristina fueron juntos en el Senado y luego en las elecciones. El paso natural era que fueran juntos en un plato. Si bien a priori uno podría sospechar que la pareja tiene muy poco en común ideológicamente, hay dos cosas que comparten: el gusto por los lujos y el oportunismo político. Estas cualidades rescata el plato con lujosos ingredientes convenientemente reunidos, que se llevarán tan bien como Menem y Anibal Fernandez cuando se sienten juntos en el Senado votando a favor y en contra de los mismos proyectos.

Este lujoso plato es ideal para festejar la re re-elección kirchnerista y menemista de hoy, unos sorrentinos rebosantes de un suave cordero patágonico al malbec con queso de cabra, y una lujuriosa salsa de queso norteamericano con champagne, todo un canto al Dr. Menem. Por muchos mandatos mas!

Masa:
Para la masa vamos a usar una receta de la compañera Maru Botana, alguna vez criticada por el gorila Gato Dumas quien dijera que los cocineros en rollers era una grasada.

250 grs de harina 0000
1 pizca de sal
2 cdas de aceite (de maíz o de girasol)
1 taza de agua hirviendo
En un bol colocar la harina, la sal y el aceite. Añadir de golpe el agua hirviendo. Mezclar con la cuchara de madera. Colocar sobre la mesa y amasar. Dejar descansar. Estirar la masa pasándola varias veces por la pastalinda hasta que quede bien fina (se arranca desde el número 1 o 2, si se va afinando hasta llegar al 6 o 7). Si no tienen pasta linda se puede usar un palo de amasar y también sirve.

Para los sorrentinos Fernandez de Kirchner:
1 Paleta de cordero, si es cuarto trasero mejor.
Panceta
Queso de cabra
Ajo
Romero
Tomillo
Malbec de $10/15 (o sino un Vasco Viejo va como trompada)
Sal y Pimienta

Se deshuesa la paleta, se corta en pedazos mas o menos chicos y se reserva. Ponemos las fetas de panceta en la sartén apagada, la colocamos sobre fuego bajo y en 5 minutos la vamos a tener crocante. Retiramos la panceta, tiramos el exceso de grasa y sobre lo que quede en la sarten a fuego bajo ponemos el cordero salpimentado, el ajo, y las hierbas. No hay que zarparse con ellas porque la idea es que de un gustito de fondo, pero no que tape los otros sabores. Dejamos que se cocine 10 minutos y luego agregamos vino generosamente y dejamos que se reduzca la preparación. Reducir significa en cheto que el cordero chupa un poco el vino, otro poco se evapora y nos queda una salsa consistente. En este caso como es un relleno no queremos salsa, así que hay que dejar la preparación a fuego bajo hasta que no quede líquido. Con esto vamos a darle sabor al cordero, la carne va a quedar tierna y fundamentalmente no nos va a quedar seco.

Una vez que tenemos esto lo mandamos a una procesadora con la panceta. No hay que zarparse porque la idea es que quede todo chiquito y mezclado, pero tampoco que sea una pasta; está bueno que queden algunos pedacitos sueltos para darle textura.

Armado:
Para armar los sorrentinos vamos a necesitar una sorrentinera, que es una especie de cubetera con forma de sorrentinos que se vende en los bazares a 10 pesos indec. Se pone la masa en la sorrentinera, luego un poco del relleno y un pedacito del queso de cabra. Para esto es según gustos, el queso se puede mandar con el cordero a la procesadora, poner mitad y mitad en el sorrentino, o poner cordero-queso-cordero, para que el queso nos quede en el centro. Hay que rellenar bien para que queden con la forma clásica redonda, luego se pone un poco de agua en los bordes, se coloca una capa de masa, se pasa el palo de amasar y se desmolda.

Para la salsa Dr. Menem necesitaremos:
Aceite de Oliva
Manteca
Crema
Puerro
Echalottes (se pueden reemplazar por cebolla)
Ajo
Nuez Moscada
Queso Philadelphia
Queso Parmesano
Una botella de Chandon 187
Pistachos

Se corta la parte blanca del puerro, los echalottes y el ajo bien chiquitos y se ponen en la sartén con un poco de oliva y manteca hasta que queden transparentes, se agrega la crema, abundante queso philadeplia, un poco de nuez moscada y champagne. Se deja cocinar 2 minutos, se salpimenta y se reserva.

ARMADO DEL PLATO:
Se pone abundante agua en una olla, el relleno ya está cocido por lo que el agua simplemente va a terminar de cocinar la masa y calentar lo de adentro. Cuando flotan es porque están listos, suele demorar 3 o 5 minutos. Ponemos 9 sorrentinos por plato, cubrimos con la salsa Carlos Menem abudante queso parmesano rallado y espolvoreamos pistachos rotos. Llevamos 5 minutos al horno a gratinar y a comer todos y todas!

La mesa popular está servida!

martes, 11 de octubre de 2011

La mala educación alimenticia.

 Ocho de la mañana, tren Roca una nena de unos 10 años desayuna cucharadas de helado que saca de un pote de un kilo. La nena no está sola, fuera de cuadro está el hermano, gordito como ella, en frente está sentado el padre quien cada tanto pide el pote para comer unas cucharadas y luego devolverlo a la pequeña.

La escena lejos de ser la excepción, es la norma, e ilustra los hábitos alimenticios de las clases populares. Cualquiera sabe que no es buena idea que un chico desayune helado. Mucho menos comer porciones ilimitadas desde un tacho gigante, y menos aún si   el niño presenta problemas de sobrepeso.

Lamentablemente en Argentina los pobres no saben comer y nadie les enseña. El pobre argentino suele comer comidas calóricas y con pocas vitaminas: patys, salchichas, papas fritas, helados, pasta, pizza, carne o algún guiso con carne. El resultado: somos uno de los pocos países del mundo con pobres gordos. La obesidad es una de las enfermedades que mas muertes causa en occidente, genera problemas de presión, corazón, gastrointestinales, etc. Sumado a que normalmente se consumen muchas calorías pero con poca variedad de vitaminas, estos hábitos alimenticios resultan en una baja de la espectativa de vida de las clases populares.

La solución debe venir de un cambio de las políticas educativas, enseñar nutrición y cocina desde las escuelas. Solo así se podrá mejorar la calidad de vida de millones y prevenir enfermedades y muertes evitables.