lunes, 13 de febrero de 2012

Review: Nac & Pop a la plancha

Primero fueron las canchas de paddle, luego los parripollos y las agencias de remis, ahora el negocio de moda es hacerse peronista. Y claro, no es para menos, uno puede matarse estudiando 6 años y luego salir a la calle a buscar trabajo; o anotarse en La Cámpora, cantar dos canciones pelotudas en un acto y conseguir una beca vitalicia con sueldo base de 10 lucas en la AFIP.  Mirala a Flor Peña u Orlando Barone, dos tipos que no cortaban ni pinchaban en sus profesiones, se hicieron peronistas, y pumba, horario central en Canal 7 para todos y todas. O la cantidad de músicos que hace 10 años no pegan un hit, adoptaron los hábitos peronistas, y a tocar "gratis" en las plazas de todo el país que garpa el pueblo. Ni dudarlo, viva Perón.  La moda peronista es tal que se venden todo tipos de productos marketineros, remeras, vinchas, posters, libros e items de colección con las caras de EL y ELLA. Muchos pensamos  que colgar en tu casa un poster de las persona que te cobra los impuestos tiene tanto sentido como colgar un poster de tu suegra, el comisario del barrio, un árbitro de fútbol o el encargado del sector créditos de tu banco. Podrán ser muy buenos tipos, pero de ahí y a colgar un poster...

En fin, entre tantas burbujas de gas metano, una veta en expansión es la de la cocina peronista, y bienvenida sea. Entre muchos restaurantes peronistas, se destaca "Nac & Pop a la plancha", una cadena de Paty-bajón cuyo lema es "comer rico al mejor precio nacional y popular". Básicamente de lo que se trata este blog, ¡¿como no vamos a estar de acuerdo?!

En  "Nac an  Pop" hay dos premisas: buena calidad, bajos precios. Por $20 uno se puede clavar una señora Bondiola con tomate, muzzarella  acompañada de unas papas Pehuamar y  gaseosa. Si bien las porciones son un poco mas chicas que las de los carritos de la costanera, son suficientes para el almuerzo oficinista o el bajón de fin de semana, son sabrosas y a un precio muy inferior al que se puede encontrar en locales cercanos. Y casi a la mitad de precio que un combo oligarca de Mc Donalds. Se puede comer lo que quieran: panchos con piel, hamburguesas, lomitos, bondiolas, pollo, es todo rico y peronista. El pancho envuelto en panceta y muzza es un golazo a la aristocracia.

La ambientación es bien espartana, una barra y pocas banquetas, la mayoría come de dorapa. Hay veces que el ambiente es invadido por los olores de la parrilla, pero si es un día de calor esos olores pueden ser tapados por el olor a chivo de los motoqueros, ya que no hay aire ni ventilador. Un auténtico baño de pueblo. De todas formas en La Cocina Nacional y Popular nos resistimos a calificar el "ambiente" de los restaurantes. Nosotros vamos por la comida, no para hacer un estudio de decoración de interiores. Mientras el lugar sea higiénico (y este a todas luces lo es), un cacho mas o menos de revoque o pintura no va a hacer mas rica tu  mondiola.  

La única perla negra que pudimos en contrar en Nac& Pop a la plancha, es que trabajan línea Pepsi, somos peronistas papá, tomamos Coca Cola! O  vos cuando escuchaste la frase "los llevan a los actos por un pancho y una Pepsi", eh?