martes, 17 de julio de 2012

Cantina Don Corleone: 100% italoperonista.

La vera cucina italiana. *
Siguiendo el siempre confiable consejo de La Guerrilla Culinaria (montoneros de la primera época) nos dirigimos al barrio de San Telmo hacia la Cantina Don Corleone. Pero no al San Telmo ese que se llena de gringos y conchetas con anteojos de marco negro que se disfrazan de manu chao y salen a probar el instagram de su Iphone. Nada que ver, Don Corleone queda en el San Telmo peronista, barrio obrero a la vera de la autopista. Lo que es ideal para los compañeros como uno que está podrido de dar 20 minutos de vuelta por Palermo, para estacionar a 4 cuadras y pagarle 20 pesos a un patotero. Si algo nos jode a los peronistas es que nos ganen en vivos En Don Corleone en cambio estacionar en la puerta es prácticamente la norma, al igual que llegar sin reservas y sentarse. Nade de pasarse 1 hora chupando frio en la puerta como en La Cabrera o Sarkis. Arrancamos bien.

Al entrar al lugar nos encontramos con una cantina, todo limpio, pero sin demasiado esfuerzo en la decoración. Lo que está perfecto, nosotros venimos a comer, no a hacer un curso de decoración de interiores. A pesar de la decoración espartana, Don Corleone es un lugar cálido por la atención de sus dueños, un tano y su familia. El tano se llama Andrea, es además el cocinero, y con solo cambiar dos palabras te das cuenta que lo apasiona lo que hace.

En Don Corleone no vas a descubrir la polvora. No hay cosas raras, presentaciones excéntricas, ni platos terriblemente originales. Acá se respeta la auténtica cocina italiana: recetas sencillas, ingredientes de primera, y un sabor de puta madre. Ya sea unas rabas, un plato de jamón crudo, o unos tallarines al pomodoro, la estrella del plato siempre serán los ingredientes frescos y sabrosos. Esa es la magia de la cocina italiana, sacar lo mejor de cada alimento.

La posta de este lugar es dejarse llevar por el compañero Andrea, que siempre que le llega algún producto fresco, nos sugiere que lo probemos. Si él te dice que es carnaval, vos apretá tranquilo el pomo, el tano no falla. Algunos oligarcas en Guía Oleo se molestan por su insistencia por hacerte comer lo que él quiere. Y digo yo, cuando vas a The French Laundry, Per Se o El Bulli, elegís vos que comer o lo elige el cocinero por vos? ¿Y vos te quejás ahí o agradecés la gran comida que te dieron? Bueno, si alguien sabe que es lo mas rico que sale de la cocina es el Chef, y es muy buena idea hacerle caso.

Por último el precio es módico en comparación con otros restaurantes italianos, y uno sale tan contento de este lugar, que cualquier número que venga al final de la cuenta, será adecuado. En resumen Don Corleone es un golazo a la oligarquía, ideal para ir en familia o con amigos, y por que no para quedar como un duque con alguna minita de la Cámpora. Vos le decís "te llevo a un lugar que se come buena comida Nac&Pop en un restaurant hecho a pulmón por una típica familia de inmigrantes italianos que llegaron a nuestra patria atraida por "el modelo" que crece mientras Europa está en ruinas. Además de pasar un grato momento apoyamos un emprendimiento familiar, en lugar de darle de comer a la puta oligarquía". La ponés si  o si. (Y bue, también hay cada boluda...)

*Foto cortesía de La Guerrilla Culinaria.


Cantina Don Corleone

Brasil 43, San Telmo, C.A.B.A.

Cocina: Italiana
Tel: 4362-6230
Solo efectivo



lunes, 9 de julio de 2012

Receta # 12: Scioli con papas. El pollo de Kirchner está en el horno.

Ese es mi pollo! Dijo Néstor Kirchner el día en que Daniel Scioli arrasó en las elecciones bonaerenses accediendo a la gobernación en reemplazo del hasta entonces kirchnerista Felipe Solá. Scioli, Vicepresidente de ese primer gobierno histórico de ÉL, no sabía nada de la Provincia ya que toda su carrera política la hizo en Capital, donde pensaba competir contra Macri. Pero Néstor lo mandó igual, necesitaba a su pollo en la Provincia, Danielito agaró e hizo lo que pudo.  Pero claro, Scioli es uno de esos políticos cáscara como Macri y De Narvaez, una vez que ganan la elección no se les cae una idea para gobernar. Y así la Provincia de Buenos Aires está en llamas y el pollo de Kirchner está en el horno. En su honor esta sencilla receta:

Pollo K al horno con papas

El pollo al horno con papas es un plato tan rico que quienes no saben cocinar se piensan que hay que ser un gran chef, cuando es una reverenda pavada. Hay que ser muy bruto para arruinar un pollo al horno. Pero claro, siempre se le puede poner un poco de onda. Para empezar hay que meter la mano entre la piel y la carne de la pechuga y ponerle un poco de sal, pimienta y hierbas (ajo y perejil, tomillo, romero, lo que quieran). Volvemos a acomodar la piel, y salamos nuevamente. Luego es muy buena idea juntar un puñado de vegetales y ponerlo en la cavidad interna del pollo. Una buena combinación es cebolla, apio y zanahoria, pero también pueden probar con puerro, hongos y panceta; zucchini, morrones y ajo, o lo que tengan a mano. La idea es que los vegetales le den sabor al pollo, y que los jugos del pollo  a su vez le den sabor a los vegetales.

La cocción es muy sencilla, aproximadamente una hora  de horno (al estar "relleno" tarda mas), a 180 grados hasta que la piel esté bien crocante. Pocas cosas en el mundo son mas ricas que un pollo con la piel crocante, para esto es importante no poner el pollo directamente sobre la asadera sino sobre la rejilla (con la asadera abajo para no hacer un enchastre en el horno, por supuesto).

El único problema de la cocción del pollo es que la pechuga se cocina mas rápido que el resto y quedan secas. Para evitar esto una opción es cocinar el pollo al revés, con las pechugas para abajo, cosa que se beneficie con los jugos de la cocción. Se deja así la primera media hora y luego se da vuelta para lograr una piel crocante. Otra alternativas quizás mas sencilla es que en medio de la cocción se  retire el pollo del horno y se inyecte en las pechugas (con una jeringa común) un poco de jugo de limón, de naranja o caldo.

Para las papas, vamos a pelarlas y cortarlas en rodajas de un dedo de grosor. Aceitamos una bandeja, ponemos las rodajas, vertemos un poco de aceite sobre cada rodaja y luego ponemos una mezcla de queso rallado, pan rallado y perejil. Llevar al horno junto al pollo, e ir controlando, deben quedar crocantes, pero no quemadas. Normalmente tardan 40 minutos aproximadamente.

Una vez listo, se sirve el pollo con las papas, los vegetales, y se lo devora con gusto, tal como hará la interna de la provincia de Buenos Aires con nuestro compañero gobernador.

lunes, 2 de julio de 2012

Burguer King con Evita y con el pueblo.

La nueva promo nacional y popular de Burger King para todos y todas. Gracias al Guerrillero Culinario por el aporte, y desde ya recomendamos a todos los compañeros que visiten su blog.